viernes, 30 de noviembre de 2012

ritmo biologico del bebé


Queria escribir este próximo artículo siguiendo un poco el tema del anterior escrito.

Como bien ya dije, considero que estar bien informados es esencial para tener una buena base con qué apoyarnos a la hora de educar.

En el anterior entrada hablé sobre las fases del sueño de un bebé y hoy queria profundizar un poco más en el comportamiento de un recién nacido y sus cambios a lo largo del primer año (siempre respecto al sueño).


Empezaremos con las estadisiticas de horas de sueño en un bebé:


Durante los primeros 4 meses suelen dormir un total de 16-18 horas diarias distribuidas entre la noche y el día.


A partir de los 6 o 7 meses empiezan a rebajar las horas a 14 (más o menos) y empiezan a alargar el sueño nocturno, haciendo además, dos o tres siestas diurnas.


Hemos dicho que un bebé suele dormir entre 16-18 horas al día distribuidas en 6 o 7 periodos.

Un bebé recién nacido tiene un ritmo biologico ( repetición sistemática de un tipo de actividad que realiza nuestro organismo), es decir, por ejemplo: dormir-estar despierto; dormir-estar despierto, que oscila entre 3 y 4 horas. El bebé se despertará cada 3 o 4 horas, comerá, estara despierto, lo limpiarán, dormirá de nuevo y así hasta volver a despertar para volver a repetirlo. Da igual si es de dia como si es de noche.

Para un recién nacido, cinco horas de sueño forman toda una noche, y solamente un grupo pequeño de bebés puede dormir así a esta edad.


Durante los primeros meses de la vida de tu bebé, él duerme cuando está cansado; es así de sencillo. Puedes hacer muy poco para obligar a un recién nacido a dormir cuando no necesita dormir. Por eso es importante observar sus señales de cansancio. Cuando esta inquieto, bosteza, silencioso, o pierde interés por los juguetes, y tiene una mirada vidriosa pon-lo a dormir. Un bebé que se trata de mantener despierto cuando está cansado es un bebé descontento. Con el paso del tiempo, este comportamiento desarrolla en el bebé una falta de sueño, que complica más el desarrollo de un sueño deseable.

El bebé recién nacido inicia su dormir en lo que llamamos sueño activo. Mueve los globos oculares, hace muecas con la barbilla, respira irregularmente, emite algún quejido y realiza pequeños movimientos con las extremidades. No debemos interrumpir bajo ningún concepto este tipo de sueño, aunque parezca que el niño está inquieto, porque, en realidad, es totalmente normal.

Hay bebés que incluso emiten un llanto (llamado llanto mantra) justo antes de dormirse,es un llanto corto y agudo que se distingue de los demás llantos, si acudieramos a él en seguida podriamos estar impidiendo la relajación natural de nuestro bebé. Deberemos estar atentos y observar antes de acudir a la mínima protesta, aunque cerca de ellos para cualquier cambio que se produzca y que necesite de nuestra atención.



A partir del quinto o sexto mes de vida, los niños empiezan a alargar progresivamente su ritmo biológico. Para pasar de las 3-4 horas del ciclo ultradiano a las 24 horas propias de los adultos, los bebés empiezan por alargar el primer sueño de la noche consiguiendo dormir seis horas seguidas.

Poco a poco ese sueño nocturno llegará a alcanzar las doce horas de un tirón. A ese descanso habría que añadirle las siestas pertinentes durante el día: una después del desayuno, otra después de la comida del mediodía y una última, más pequeñita, tras la merienda. Lógicamente según la edad del chiquitín tales siestas se irán abandonando hasta quedar solo la de después de la comida que no la dejarán hasta pasados los 2 añitos (más o menos).

Cuando tu bebé era un recién nacido, decidir cuándo acostarlo por la noche era fácil, porque bastaba con observar las señales de que tenía sueño (frotarse los ojos, tirarse de las orejas, etc). Ahora que es un poco más grande, es recomendable establecer un horario para irse a dormir, y también horarios consistentes para las siestas, para regular sus patrones de sueño.


Una buena rutina antes de acostarse será también muy importante. Los bebés son criaturitas de hábitos repetitivos, si cada dia hacemos y decimos las mismas cosas antes de acostarle lo asociará rápidamente al sueño nocturno. Un bañito, un masaje, un cuento, apagar las luces y repetir el buenas noches ayudarán mucho y favorecermos además su relajación, porque su relajación antes del sueño será vital e imprescindible para ayudarle a conciliar el sueño sin dificultad. Debemos intentar ponerselo fácil.


Es un resumen a groso modo porque, en realidad, no me gustan demasiado este tipo de estadisiticas, pues son tan solo eso, estadisiticas. Debeis guiaros con ellas pero teniendo en cuenta que cada bebé es distinto, habrán bebés más dormilones y otros no tanto. Lo importante es prestar atención a sus señales.

3 comentarios:

  1. Desde luego con Iván no se cumplen nada de nada. Al principio sí que dormía, pero pasó por una operación un poco delicada y le pusieron las pilas. Ahora no le gusta nada dormir e intenta levantarse a jugar varias veces por la noche. ¡Un horror!

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  2. Holaaa!! Me alegra verte por aqui.
    Que edad tiene tu pequeño ivan ahora?
    Pobrecillo, si ha pasado por problemas fisicos recientement tampk podemos ahora pedirle mucho. Pero estoy segura que poco a poco con algunas poquitas pautas y con muchisima paciencia, tiempo y respeto todo puede volver a la normalidad! De verdad! Muchisimo animo!! Un abrazo!! Espero que podamos seguir siguiendonos!! Jeje!

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