jueves, 31 de enero de 2013

sobre estimulación


Ya escribí no hace mucho una entrada sobre atender las necesidades reales de nuestro bebé. Si llora por hambre le daremos de comer, si llora por sueño le ayudaremos a dormir, si llora por estar sucio le cambiaremos el pañal etc… creo mucho en la importancia de dar a nuestro bebé aquello que necesita en cada momento y no solucionar todo de la misma manera siempre. No es nada fácil interpretar llantos, es tarea ardua, y no siempre se consigue, pero se puede ir intentando…quizás con el tiempo seamos expert@s.

Hoy quiero hablaros de otro motivo por el cual puede llorar un bebé y sobre cómo podemos atenderlo: LA SOBRE ESTIMULACIÓN.

 

¿QUE ES LA SOBRE ESTIMULACIÓN?:

Cualquier bebé puede verse sometido sin darnos cuenta a una sobre estimulación. Para ellos es fácil acabar en este estado, pues todo es nuevo y cualquier cosa o cualquier situación extraña o fuera de lo común les excitan y les malhumora. Puede que una cara nueva, o un juguete o juego diferente y largo, demasiado ruido, demasiada gente, demasiadas luces, demasiada actividad… cualquier cosa puede excitar y sobre estimular a un bebé. Claro que hay bebés más susceptibles que otros.

 

¿COMO PODEMOS RECONOCERLA?

Ante todo debemos intentar siempre no perder la calma, y pararnos unos segundos a observar a nuestro chiquitín. No queramos correr demasiado, observad sus gestos, sus movimientos, sus sonidos, prestemos atención a sus señales. Si vemos que aparta la mirada con movimiento brusco, o que protesta ante una situación de juego, o que cambia de humor con facilidad en una situación que creáis que pueda estar sobre estimulándole podréis saber en qué situación se encuentra vuestro bebé.

 

¿QUE PODEMOS HACER?

 Una vez hayáis reconocido su estimulación lo mejor es que le cojáis y lo apartéis del “problema” antes de que acabe en llanto desconsolado. Os lo lleváis a un sitio tranquilo, relajado y sin mucho ruido ni muchas luces, arrulladle en vuestros brazos pero sin movimientos bruscos.

Si el llanto ya ha empezado intentad nuevamente no perder la calma y observadle para reconocer su estado y poder atender su necesidad real de ese momento. Si perdéis la calma puede que empecéis a intentar de todo con tal de que se tranquilice (cochecito, brazos con movimientos bruscos, darle de comer, intentarle dormir sin tener sueño…) y puede que con todo ello acabéis empeorando un poco la situación. Por eso es importante pararte un momento, observar con tranquilidad y pensar qué puede ser exactamente aquello por lo cual está llorando o protestando. Apartadle de la situación rápidamente (una habitación sin luz seria ideal) cogedle en vuestros brazos y mecedle de adelante hacia atrás con movimiento muy lento. Podéis cantarle o susurrarle, que os note cerca y que note vuestra paz en la medida de lo posible (que se dice muy rápido pero la realidad no es tan sencilla, lo sé…jeje)
 
Espero que os haya servido esta entrada.
 
 
 
 
 
Como siempre últimamente, la informacion es sacada de susurradora de bebés.

miércoles, 30 de enero de 2013

despertares con hora exacta


Hoy quería presentaros un pequeño truquillo que conocí hace bastante tiempo en un foro de las susurradoras de bebes.

Este truco se usa cuando nuestro bebé se despierta durante más de dos días seguidos a una misma hora. Según nos cuentan esto se debe porque nuestro bebé está desarrollando un patrón de sueño y lo ideal es trastocarlo para que no se repita.

Solo es para despertares con hora concreta. No se trata de un niño con muchos despertares en una misma noche y tampoco se trata de los 2 o 3 despertares que pueda tener un bebe recién nacido por hambre.  Se trata de un bebé que tiene pocos despertares o que se despierta sin una necesidad aparente pero que se despierta a una hora concreta todas las noches.

Según este truquillo:

  • debemos ponernos el despertador unos minutos antes de la hora en que se suele despertar nuestro peque.
  • Debemos acercarnos a nuestro bebé y tocarlo un poquito para que entre en un estado de subconsciencia pero sin despertarlo del todo.
  •  
  • Volvemos a ponerle el chupete (si lo usa) y salimos de la habitación.

Este proceso debemos repetirlo durante como mínimo 4 noches seguidas.
De este modo estamos alterando un hábito. Se puede usar con bebés pequeños y con bebés más mayores.

Sé que estos despertares con hora existen y normalmente son bastante difíciles de tranquilizar, aunque no todos los niños han tenido este tipo de despertares. No sé si funciona porque yo jamás lo puse en práctica, pero quien sabe…cuestión de probar...

Me ha parecido interesante y he querido compartirlo con vosotras.

¿Alguno de vuestros hijos ha tenido este tipo de despertar con hora?




Me gustaría que me dijerais vosotros de que tema queréis que hable relacionado con el sueño para que lo tenga en cuenta en alguna próxima entrada. Si hay algo que queráis saber con respecto a este tema me lo podéis hacer llegar. Mientras tanto voy a ir preparando más cosas que tengo en mente.

lunes, 28 de enero de 2013

frases y sueño infantil: ¿verdadero o falso?


Hacia días que quería hablaros sobre algunas creencias del sueño infantil, mitos y frases famosas, algunas verdaderas y otras falsas.
Estas son algunas de las frases que he encontrado y que he querido desenmascarar desde mi punto de vista y desde mi experiencia.



frase: Cuanto más cansado mejor dormirá. 


Frase: Si tu estas nerviosa él también. 

Frase: el bebé debe dormir con luz y ruidos por el día.

Frase: lo acostumbraras a los brazos. 

Frase: El bebé canta para dormirse

Frase: incluye cereales y dormirá mejor

Frase: A dormir aprenden solos. 

Frase: Enseñar a dormir significa dejarle llorar

Frase: La cuna es una cárcel para el bebé. 

Frase: Guiarse por las estadisiticas de sueño (en siestas).



 Puedes seguir leyendo en mi nuevo blog abraça'm mama.





viernes, 25 de enero de 2013

Métodos, métodos...


Todas conocemos al famoso método Estivill, sabemos como funciona y sabemos como se pone en práctica. No creo que deba entrar en detalles sobre este ahora mismo.

Creo que también todas conocemos como se cría a un bebé con el “método” crianza con apego. El lado totalmente opuesto a Estivill, donde normalmente usamos el colecho que está totalmente “prohibido” para el tal Dr. E. Estivill. ;)

Estas son dos opciones (igual de válidas) totalmente opuestas entre sí que defienden yo creo que las mismas cosas: las necesidades de nuestro bebé. Vale, sí, son dos formas muy distintas de atender las mismas necesidades de un bebé pero, ¿realmente podemos decir que una sea mejor que otra?? Porque, si así lo hacemos, quizás estamos llamando mala madre a alguna de nosotras por actuar usando uno de estos dos métodos erróneos a nuestro criterio personal.... ¿Estamos juzgando a alguien entonces? No creo que sea lo que realmente queremos. O eso espero.

Que optemos por una u otra opción no significa que sea la única forma perfecta de hacer las cosas y no significa que seamos mejores que las demás madres que han optado por el otro extremo. ¿o si?

Ahora bien, ¿estamos seguras de que solo existen estas dos opciones?

En esta página estoy intentando enseñar últimamente este otro punto de vista que creo que pocos conocen. Un tercer punto de vista que considero (personalmente): intermedio, coordinado, realista, generoso, altruista, considerado, tolerante... Un punto de vista que no tiene porque ser el perfecto (nuevamente) para todo el mundo, pero es otra opción, otra opción que existe y que vale la pena conocer y reflexionar. No será buena para todo el mundo, repito, pero es distinta. Nada tiene que ver con las dos primeras opciones de las que he hablado anteriormente, no las mezclemos. Esto no es ni Estivill ni apego, no confundamos.

No es un método en sí, sino más bien es una visión sobre el sueño y el descaso del bebé. Abarca mucho más que el hecho de llevar a nuestro hijo a la cama. Abarcan las 24 horas de éste. Su alimentación, sus siestas, sus juegos, su carácter, su excitación diaria, sus cambios puntuales... Con esta visión aprendemos desde la observación de nuestro hijo en concreto. Abarcan nuestras ideas, nuestras necesidades como padres y nuestras prioridades.
Es una opción respetuosa, con expectativas y con ánimo de mejorar, cambiar o prevenir una situación concreta con respecto al sueño de forma pacifica, sin llantos y sin dolor por ambas partes (padres e hijos). Es una opción en la que yo (personalmente) creo profundamente y por ello quiero darlo a conocer. Es una opción que no se limita a poner una linea separatista entre el colecho y la cuna, más bien todo lo contrario. Es una opción donde se estudia cada caso concreto teniendo en cuenta todos los factores físicos y emocionales tanto de padres como de hijos.


Pero que yo me posicione ante una opción no significa que considere mala las demás opciones o los demás “métodos” porque yo adoro a todas esas mamas que hacen lo que su corazón y su mente les pide, lo que su sentido común y su sentido maternal les ordena, sea lo que sea lo que hagan y dejen de hacer. Son madres, como yo, y como muchas de nosotras y se esfuerzan del mismo modo por hacer de sus hijos hijos felices al igual que yo.

No creo que sean peores madres aquellas que han puesto en practica el método estivill y tampoco creo que sean las mejores madres aquellas que han criado con leche materna y apego. Madres distintas quizás, pero madres al fin y al cabo.

No creo en “métodos” rigidos milagrosos pero sí creo en que el conocimiento nos aporta un poquitín de luz y nos ayuda a tomar decisiones a la hora de escoger nuestra forma de crianza. Ni mejor ni peor.

De hecho creo que ninguna de nosotras criamos de la misma manera, todas usamos “métodos” distintos entre sí que a unas nos sirven y a otras no.

Nos hemos dejado aconsejar, hemos leído, hemos aprendido pero luego hemos tomado nuestro camino y así es como debe ser, tanto si nos hemos retirado por estivill como por el lado opuesto. Lo importante es creer en lo que estamos haciendo y en lo que estamos inculcando. Lo importante es sentirnos seguras y sentirnos cómodas con nuestro posicionamiento, y nadie ni nada debe hacernos creer lo contrario. Existen formulas y visiones de crianza distintas, sí, pero nosotras nos decantamos por una y no importa que sea diferente a la mía o a la de la vecina, las conocemos y hemos decidido desde el conocimiento.

Ya dije una vez en una de mis entradas que para mi, “Método” es una simple palabra. No existen las pautas rígidas que sirven para todo el mundo. Estoy segura de que conocemos o hemos oído hablar de muchos libros de ayuda y nos han parecido interesantes pero de ahí hemos extraído aquello que nos ha parecido interesante, importante y perfecto tanto para nosotros como para nuestro bebé y lo hemos puesto en práctica.

Las cosas son mucho más senzillas de lo que a veces nos parece...respetemonos

Nombre del blog


Supongo que os habéis dado cuenta de mi cambio en el nombre del blog, y quería explicaros el motivo.

Navegando por la red e intentando encontrar mi propio blog desde el buscador de Google he ido a parar a una pagina web con casi el mismo nombre que mi blog. Es una pagina web muy interesante, con artículos y foros que os recomiendo sin duda.


Pero nuestras paginas tienen casi el mismo nombre, lo único que las diferencia es la “a” que en mi antiguo nombre figura: Adormirsinllorar.


Mi intención no es la de copiar nada en absoluto porque tampoco me gustaría que lo hicieran conmigo y la verdad es que con algo tan importante como el nombre de la página prefiero tomar medidas al respecto y más conociendo (ahora mucho mejor) los derechos de autor en el mundo virtual... jeje.


Espero que me lo permitáis y que perdonéis el cambio brusco que le he dado al blog de forma imprevista y repentina.


El blog seguirá siendo el mismo claro.

martes, 22 de enero de 2013

De los 6 a los 8 meses(editado)


Son muchos los cambios que experimentan los bebés en su primer año de vida, esto es algo que todos sabemos, pero lo que nunca tenemos en cuenta es que dichos cambios pueden afectar en gran manera al sueño de nuestro chiquitín que hasta ahora dormía más o menos bien y del que no habíamos tenido queja alguna con respecto a su sueño.


De pronto nuestro bebé que ya tiene 6 meses y (en teoría) debería dormir ya mucho mejor que incluso antes empieza con más despertares de lo habitual, se niega a hacer siestas que habitualmente hacia e incluso aparecen dolores de estomago o estreñimientos que lo atormentan y lo ponen irritable.


La franja de los 6 a los 8 meses es una etapa de cambios a nivel físico y emocional para el bebé que para nosotros pueden parecer imperceptibles pero que para ellos suponen mucho más que simples evoluciones.


-introducción de alimentos:

su sistema digestivo no esta acostumbrado a digerir diferentes tipos de alimento y puede que tarde unos días en asimilar ese cambio. En ese trance pueden aparecer dolores de estomago que no le dejen conciliar bien el sueño o que le despierten con frecuencia.

-eliminación de una siesta.

Alrededor de los 6 meses suelen eliminar la siesta de la tarde (estadisticamente hablando). Un día puede que se niegue rotundamente a hacer su siesta pero llegue agotado e irritado al final del día o puede que ocurra todo lo contrario y al llegar la noche no quiera acostarse.


-saltos evolutivos.

Cada vez son mas conscientes del mundo que les rodea e incluso puede que ya hayan empezado a gatear y a investigar ellos mismos. Son cambios gigantes tanto a nivel emocional como a nivel físico.


-síndrome por abandono:

el síndrome por abandono suele aparecer en la edad de los 8 meses (otro dato estadístico). Es una etapa donde separarse sobre todo de su madre supone para ellos no volver a verla y nos reclamará mucho más. Este síndrome también afectará a la hora de acostarle. Deberemos respetar su necesidad con paciencia y dándole tiempo.

-introducción del resto de las fases del sueño: (editado: incluido)

Más o menos a la edad de los 6 meses (dato estadístico) los bebés empiezan a adquirir las fases de sueño que antes no tenian. Deberán aprender a usarlas y quizás necesiten un tiempo para habituarse.


Son cambios que no se producen de un día para otro pero que pueden traer consigo problemas a la hora de dormir que hasta ahora no existían. Sera importante en esta etapa intentar no revolucionarlos con más cosas nuevas de las que sean estrictamente necesarias y será importante intentar llevar la situación con total normalidad haciendo las mismas cosas que hasta el momento respetando las rutinas diarias y ayudándolos a experimentar mientras estén despiertos tanto como quieran.

Deberemos ser precavidos y observar bien a nuestro bebe. En esta etapa llena de cambios puede que intentando arreglar la situación introduzcamos un hábito o un apoyo que hasta ahora no existía sin darnos ni cuenta. Esta es una simple etapa que pasará si sencillamente dejamos que pase sin darle más importancia de la que es necesaria.



Han experimentado vuestros bebes todos o alguno de estos cambios? Han afectado al sueño de este en algún momento?

jueves, 17 de enero de 2013

MAMA PRIMERIZA: época de cambios.


La situación me estaba afectando en el ánimo. Me estaba presionando demasiado a mi misma y a mi chiquitina intentando ser perfecta en todo y me di cuenta de que ese no era el camino correcto. Necesitaba cambiar mis ideas, necesitaba una visión más tolerante.

Empecé por relajarme un poco. Empecé a intentar no sentirme un desastre de madre si mi hija comía a deshora. Las rutinas seguían siendo para mi importantes, pero ya no estaba pendiente de un reloj esperando que pasaran los 10 minutos para poder darle la toma. Empecé a seguir un ritmo equilibrado pero no sufría si un día ella comía media hora más tarde o una hora mas pronto. El reloj dejó de ser mi perdición pero era consciente de que seguía necesitando sentir ese control justo (para mi importante) de un ritmo de acontecimientos repetitivos y de una rutina diaria. Encontré mi propio punto intermedio donde yo me sentía cómoda conmigo misma.

Poco a poco fui notando a mi princesa más relajada y más tranquila (supongo que gracias a mi mejora en el estado de ánimo) y eso me animó aún más a seguir mi propio camino. Tenia conocimiento sobre el sueño del bebé, sobre estadísticas de alimentación etc... y eso me servia un poco de guía, pero mi instinto era el que finalmente decidía y razonaba.

El método estivill no me hizo falta usarlo nunca (por suerte, porque quien sabe si lo hubiera puesto en practica o no...) ya que mi hija dormía bastante bien desde el momento de su nacimiento y con mi “propio método de precaución” tuve bastante para asentar las buenas bases y seguir con un buen sueño hasta el día de hoy (ahora explicare lo de mi “propio método de precaución”).

Al principio dicho libro lo tenia en mi mente cada vez que mecía a mi princesa en brazos, o cada vez que iba a atender su llanto, era como una voz que me reprochaba mi “error” continuamente y tuve que luchar contra ese pensamiento para poder cambiar el chip de mi cabeza y poder coger a mi hija en el regazo sin sentirme mala madre por ello.

Con el tiempo me dí cuenta de que había creado mi “propio método de precaución”. Había personalizado y adaptado a mi y a mi chiquitina todo lo aprendido basándome y poniendo en práctica lo que mejor me parecía de todos los libros que había leído sobre el sueño infantil (bésame mucho, dormir sin lagrimas, estivill...)

Extraía de cada libro las ideas básicas e importantes, y yo y mi instinto las supervisábamos y las retocábamos según nos convenía o nos agradaba.


Mi propio método de precaución:

Seguía habiendo en mi hogar una rutina, más relajada, sí, pero rutina al fin y al cabo, con sus horas de sueño y sus horas de comida.

Usaba un ritual antes del sueño que repetía cada noche sin excepción.
La bañaba, le daba un masaje, la cena y después de la cena empezaba a apagar las luces mientras le repetía a mi princesa que se iba a dormir y nos dirigíamos a su habitación. Allí le ponía su pijama con las luces tenues y le daba un pequeño biberón. Le cantaba una canción mientras la mecía en los brazos y cuando la veía casi dormidita la metía en su cuna.

Con el paso de los días me di cuenta de que mi princesa ya conocía su ritual de sueño y me di cuenta de que cuando empezaba a apagar las luces ya ponía su cabecita en mi hombro intentando relajarse. A medida que fue creciendo la fui poniendo en su cuna cada vez más despierta, y ella nunca (o casi nunca) se oponía al sueño, supongo que porque sabia que eso es lo que tocaba hacer.


Había conseguido grandes logros (para mi importantes) sin derramar ni una sola lagrima de mi hija y con mi propio método, el método con el que me sentía cómoda.

Con cuatro meses y medio ella ya dormía en su habitación porque ya no hacia tomas nocturnas y sus sonidos mientras dormía me despertaban constantemente. Ademas, su habitación estaba al lado de la mía y no me importaba atender sus pocos despertares (propios de la edad) en su habitación.

Ahora sí me sentía contenta y feliz!! Había conseguido aquello que quería sin olvidar mi instinto y siguiendo mi razón y mi propia voz interior y la voz de mi pequeña.

Mi princesa nunca le ha tenido miedo a su cuna ni a su habitación, adora la hora de ir a dormir porque es la hora en la que le leo un cuento y se acurruca con sus ositos y además sabe que si me necesita iré enseguida a atenderla.

Más adelante, siguiendo mi investigación sobre el sueño topé con un método, o filosofía o como queráis llamarlo, en la red: la susurradora de bebés. Me dí cuenta de que dicho método se parecía al que yo había usado. Me gustó porque era coherente y respetuoso. Era el punto intermedio que yo sabia que existía.



A vosotras las mamás:

No renunciéis nunca a lo que queréis inculcar en vuestros bebes e hijos. Nada es imposible y nada se consigue de la misma manera, pero se puede conseguir con empeño y constancia.
METODO es una simple palabra. No existen las pautas rígidas milagrosas que sirven para todos los bebés y familias del mundo. De hecho, se evidencia con la gran variedad de libros que existen.
Estoy segura de que conocemos algunos o todos esos métodos pero nuestra labor es elegir y extraer de ellos lo que nos parece importante y mejor para nosotros.

Escuchad, leed, aprended, no es malo, os ayudará a saber qué esperar, pero a partir de ahí seguid vuestro propio camino.

En esta pagina hablo de métodos, pautas, trucos... que no son verdades absolutas para todo el mundo, pero podéis extraer y amoldar y retocar y crear vuestro propio método desde cualquier otro.
Con algo de conocimiento y vuestro instinto se pueden conseguir grandes cosas!!

sábado, 12 de enero de 2013

MAMÁ PRIMERIZA (parte I): ¡caos!


Quiero darme a conocer un poco más como persona real que soy y como madre de una princesita y por eso he pensado en crear otra pestaña o página a mi blog sobre mi experiencia como mamá primeriza.
 
 
PARTE I:
 
Siempre me ha gustado mucho el tema de la educación infantil, la psicología infantil para ser exactos. No estaba siquiera embarazada ni pensando en embarazos y ya era una fanática del tema. Era mi lectura preferida.

Al poco tiempo quedé embarazada de la que ahora es mi pequeñaja de dos añicos y medio.

En el momento en que supe de mi embarazo me interesé por un tema en concreto: el sueño infantil. Al ir indagando sobre él fui a topar con varias informaciones y libros, uno de ellos el famoso Método Estivill, claro, el cual me leí en varias ocasiones por recomendación de un familiar (con buenas intenciones). Tuve claro en ese momento de que en nuestra casa usaríamos su método en caso de necesitarlo. ¡cuan equivocada estaba!...


Nació mi niña. Fue el día más maravilloso, especial y bonito de mi vida. Lo recordaré siempre como lo más increíble que he hecho jamás. Pero pronto empecé con mis temores, miedos y dudas que me hicieron sentir muy insegura y para nada contenta y feliz... sí, es duro decirlo así, pero es la realidad, MI realidad...

Mis primeros meses como mamá fueron caóticos (emocionalmente hablando). Tenia unas ideas en mi cabeza muy bien estructuradas con respecto a lo que seria mi maternidad y estas se vieron truncadas al llegar la realidad. Era muy exigente conmigo misma y muy exigente con mi hija, tristemente.

Quería que mi hija llevara una rutina extremadamente estricta, quería que se durmiera totalmente sola y desde el primer momento en que nació y quería que se bebiera todos y cada uno de los biberones enteritos y sin excepción. Me daba miedo cogerla demasiado en brazos por mal acostumbrarla y al dormir-la siempre intentaba el mínimo contacto con ella...

no se quien o como me había puesto todas esas ideas en la cabeza. Quizás fui yo misma con una mala interpretación de mis lecturas, o una mala interpretación de los consejos recibidos...

no se que es lo que me hizo llegar a tal situación pero las cosas no iban bien y debía poner una solución cuanto antes, pues la situación me estaba superando. Sentía que hacia todo lo que hacia en contra de lo que yo misma necesitaba y quería, sentía que no tenia un bebé sino alguien a quien estaba adiestrando de una manera extremista y contra mis propios impulsos y sentimientos de madre. Fue realmente horrible. Una lucha interior que jamás querría repetir ni desear a nadie.


Me hicieron falta casi tres meses para darme cuenta de que el problema no lo tenia mi preciosa sino yo misma.

Seguía queriendo o necesitando control (porque así soy yo) pero supe que el control absoluto de todas las situaciones era imposible con un bebé recién nacido y que le estaba haciendo daño a ella y a mi misma con toda esa situación anti-natural que había adoptado.

Supe que debía relajarme y hacer más caso a mi instinto (al que había estado ignorando tantas semanas) y eso supuso un antes y un después en mi experiencia como mamá...

Me dí cuenta de que necesitaba una visión nueva, una visión donde me respetara a mi misma y a mi preciosa bebé. Una visión que fuera tolerante, razonable y coherente. Necesitaba poner mis ideas en claro...



...CONTINUARÁ... ;)
  • a vosotras mamas...:

Es justo esta primera etapa que viví como madre primeriza la que quisiera evitar-le a ninguna otra futura mamá.

Respetaros y respetad a vuestro chiquitín. Escuchad vuestra voz interior y vuestro instinto antes que a cualquier otra cosa. Es bueno aprender, leer y pedir consejo (el saber no ocupa lugar) pero a partir de ahí sois vosotras como madres las que decidís y educáis y ponéis en práctica aquello que os hace sentir bien como familia. Que nadie os haga sentir malas madres por hacer algo en contra de un sistema concreto.

jueves, 3 de enero de 2013

nuestros brazos y el sueño


¿habéis oído alguna vez frases del tipo: “no le cojas tanto en brazos que los mal acostumbras”?

Lo cierto es que a día de hoy aun se sigue creyendo en este tópico y muchos padres y madres viven angustiados y reprimidos por el miedo infundado de mal criar a su hijo.

No nos confundamos. Nuestros brazos, nuestras caricias, nuestros besos y nuestra compañía no es una mala costumbre, es una necesidad vital.

Al igual que nuestro hijo necesita ser amamantado y al igual que necesita del sueño para su buen ritmo diario también es para él igual de necesario ser cogido en brazos y sentir nuestro cariño y amor. No se trata de racionalizar, se trata de atender sus necesidades en cada momento. A veces necesitará comer y le daremos el pecho. Otras veces necesitará dormir y le ayudaremos a coger el sueño y otras tantas veces necesitará de nuestro apego y presencia y estaremos ahí para cogerle.

Nuestros brazos y nuestra compañía también serán de gran ayuda a la hora de dormirle.
Nos valdremos de ellos para relajar-le y ponérselo fácil al coger el sueño. No debemos exponer-les a situaciones imposibles. Un bebé recién nacido no puede dormirse totalmente solo sin ayuda. Dejarles llorar a solas en su habitación y en su cuna no será la solución. De hecho, más bien supondrá un problema de confianza a largo plazo.
Si nuestro bebé se harta a llorar solito en su cuna o cama acabará odiando su habitación y la hora del sueño y eso es lo último que deseamos. Su cama y la hora de dormir tiene que ser un momento relajado y satisfactorio para ambos.

Solo deberíamos intentar evitar que nuestros brazos se conviertan en un apoyo a la hora de dormir.
Recordemos lo que significa un apoyo:

necesidad de algo externo al bebé sobre lo que éste no tiene control. Puede ser un objeto o una persona.”

Si nuestro chiquitín convierte esa necesidad básica (como lo son los brazos) en un apoyo innecesario a la hora de dormir éste reclamará nuestros brazos siempre que necesite volver a dormirse.
Nosotros le habremos enseñado a dormir en brazos y él entenderá que es así como debe hacerlo. Así que cuando tenga que pasar de una fase a otra y no logre conseguirlo nos reclamará y si se despierta al dejarle en la cuna se asustará porque no esta en el mismo sitio donde lo habíamos dormido.

Lo que deberían ser micro-despertares sin importancia se convertirán con el tiempo en despertares nocturnos que lo llevarán al desvelo. Y lo que nos debería costar en conseguir que se duerma aumentará con el tiempo.
También es cierto que no siempre acaba tan mal.
Un apoyo no se convierte en un apoyo de la noche a la mañana. Que lo duermas algún día en brazos no significa que a partir de ahora tus noches vayan a ser un infierno, ni mucho menos. Seamos razonables. Habrán siempre muchos motivos por los cuales sea necesario dormirle acunado de vez en cuando y ello no implicará jamás un problema.

Pero se puede evitar ese apoyo con una sola y pequeña pauta habitual que para nada ocasiona trauma alguno y para nada es sinónimo de llantos incontrolados.

La clave para evitar cualquier tipo de apoyo al dormir es siempre la misma: intentar conseguir que ese último paso al sueño lo dé él solito, en su cuna o en nuestra cama (donde duerma). Lo acunaremos, lo relajaremos y lo ayudaremos y cuando veamos que está casi dormido lo meteremos en su cunita. Si vuelve a llorar al dejarle repetiremos el proceso tantas veces como sea necesario.

No siempre lo conseguiremos. Habrá días en que esté más nervioso e irritado y le cueste más conciliar el sueño y deberemos acabar de dormirle en brazos para no exponer-le a una situación angustiosa tontamente. Pero si en la medida de lo posible intentamos poner en práctica este pequeño truquillo con el tiempo veremos buenos resultados de un hábito satisfactorio.
Sus despertares se convertirán en micro-despertares propias de la edad y cada vez nos costará menos dormirle porque aprenderá a relajarse poco a poco a medida que vaya creciendo. Se sentirá contento y seguro en su habitación, en su cama o cuna sabiendo que siempre que lo necesite estaremos ahí para atenderle.


Entonces, entendemos que nuestra compañía es otro pilar fundamental para nuestro chiquitín y la atendemos sin miedo alguno. Y también entendemos que nuestros brazos no tienen porque interferir en el sueño si tenemos una mínima precaución que nada tiene que ver con traumas y secuelas.