jueves, 17 de enero de 2013

MAMA PRIMERIZA: época de cambios.


La situación me estaba afectando en el ánimo. Me estaba presionando demasiado a mi misma y a mi chiquitina intentando ser perfecta en todo y me di cuenta de que ese no era el camino correcto. Necesitaba cambiar mis ideas, necesitaba una visión más tolerante.

Empecé por relajarme un poco. Empecé a intentar no sentirme un desastre de madre si mi hija comía a deshora. Las rutinas seguían siendo para mi importantes, pero ya no estaba pendiente de un reloj esperando que pasaran los 10 minutos para poder darle la toma. Empecé a seguir un ritmo equilibrado pero no sufría si un día ella comía media hora más tarde o una hora mas pronto. El reloj dejó de ser mi perdición pero era consciente de que seguía necesitando sentir ese control justo (para mi importante) de un ritmo de acontecimientos repetitivos y de una rutina diaria. Encontré mi propio punto intermedio donde yo me sentía cómoda conmigo misma.

Poco a poco fui notando a mi princesa más relajada y más tranquila (supongo que gracias a mi mejora en el estado de ánimo) y eso me animó aún más a seguir mi propio camino. Tenia conocimiento sobre el sueño del bebé, sobre estadísticas de alimentación etc... y eso me servia un poco de guía, pero mi instinto era el que finalmente decidía y razonaba.

El método estivill no me hizo falta usarlo nunca (por suerte, porque quien sabe si lo hubiera puesto en practica o no...) ya que mi hija dormía bastante bien desde el momento de su nacimiento y con mi “propio método de precaución” tuve bastante para asentar las buenas bases y seguir con un buen sueño hasta el día de hoy (ahora explicare lo de mi “propio método de precaución”).

Al principio dicho libro lo tenia en mi mente cada vez que mecía a mi princesa en brazos, o cada vez que iba a atender su llanto, era como una voz que me reprochaba mi “error” continuamente y tuve que luchar contra ese pensamiento para poder cambiar el chip de mi cabeza y poder coger a mi hija en el regazo sin sentirme mala madre por ello.

Con el tiempo me dí cuenta de que había creado mi “propio método de precaución”. Había personalizado y adaptado a mi y a mi chiquitina todo lo aprendido basándome y poniendo en práctica lo que mejor me parecía de todos los libros que había leído sobre el sueño infantil (bésame mucho, dormir sin lagrimas, estivill...)

Extraía de cada libro las ideas básicas e importantes, y yo y mi instinto las supervisábamos y las retocábamos según nos convenía o nos agradaba.


Mi propio método de precaución:

Seguía habiendo en mi hogar una rutina, más relajada, sí, pero rutina al fin y al cabo, con sus horas de sueño y sus horas de comida.

Usaba un ritual antes del sueño que repetía cada noche sin excepción.
La bañaba, le daba un masaje, la cena y después de la cena empezaba a apagar las luces mientras le repetía a mi princesa que se iba a dormir y nos dirigíamos a su habitación. Allí le ponía su pijama con las luces tenues y le daba un pequeño biberón. Le cantaba una canción mientras la mecía en los brazos y cuando la veía casi dormidita la metía en su cuna.

Con el paso de los días me di cuenta de que mi princesa ya conocía su ritual de sueño y me di cuenta de que cuando empezaba a apagar las luces ya ponía su cabecita en mi hombro intentando relajarse. A medida que fue creciendo la fui poniendo en su cuna cada vez más despierta, y ella nunca (o casi nunca) se oponía al sueño, supongo que porque sabia que eso es lo que tocaba hacer.


Había conseguido grandes logros (para mi importantes) sin derramar ni una sola lagrima de mi hija y con mi propio método, el método con el que me sentía cómoda.

Con cuatro meses y medio ella ya dormía en su habitación porque ya no hacia tomas nocturnas y sus sonidos mientras dormía me despertaban constantemente. Ademas, su habitación estaba al lado de la mía y no me importaba atender sus pocos despertares (propios de la edad) en su habitación.

Ahora sí me sentía contenta y feliz!! Había conseguido aquello que quería sin olvidar mi instinto y siguiendo mi razón y mi propia voz interior y la voz de mi pequeña.

Mi princesa nunca le ha tenido miedo a su cuna ni a su habitación, adora la hora de ir a dormir porque es la hora en la que le leo un cuento y se acurruca con sus ositos y además sabe que si me necesita iré enseguida a atenderla.

Más adelante, siguiendo mi investigación sobre el sueño topé con un método, o filosofía o como queráis llamarlo, en la red: la susurradora de bebés. Me dí cuenta de que dicho método se parecía al que yo había usado. Me gustó porque era coherente y respetuoso. Era el punto intermedio que yo sabia que existía.



A vosotras las mamás:

No renunciéis nunca a lo que queréis inculcar en vuestros bebes e hijos. Nada es imposible y nada se consigue de la misma manera, pero se puede conseguir con empeño y constancia.
METODO es una simple palabra. No existen las pautas rígidas milagrosas que sirven para todos los bebés y familias del mundo. De hecho, se evidencia con la gran variedad de libros que existen.
Estoy segura de que conocemos algunos o todos esos métodos pero nuestra labor es elegir y extraer de ellos lo que nos parece importante y mejor para nosotros.

Escuchad, leed, aprended, no es malo, os ayudará a saber qué esperar, pero a partir de ahí seguid vuestro propio camino.

En esta pagina hablo de métodos, pautas, trucos... que no son verdades absolutas para todo el mundo, pero podéis extraer y amoldar y retocar y crear vuestro propio método desde cualquier otro.
Con algo de conocimiento y vuestro instinto se pueden conseguir grandes cosas!!

6 comentarios:

  1. Creo que hay que buscar el punto justo, no a todos los bebés les van las rutinas extrictas y aveces tenemos que tener algo más de manga ancha.
    En mi caso las rutinas funcionarion y mi nivel de exigencia bajó al suelo porque con dos niños una hacía y llegaba hasta donde podía.
    Al principio para que te hagas una idea si uno se despertaba a media noche a por el biberón (siempre era el niño) despertaba a la niña, hasta que me di cuenta que eso era una forma de obligarla y que si ella no se despertaba era porque aguantaba y tenía que dormir.
    Asique la niña desde el tercer mes no tomaba biberón nocturno y en cambio el niño siguió hasta el quinto.
    De lo que nunca podré quejarme es de su forma de dormir, y eso que no usé ningún método, solo sentido común.
    Al principio durmieron en moisés junto a mi cama, luego los pasé juntos en moisés a la misma habitación, después cada uno en su cuna en su propio cuarto y ahora ya en camas.
    A la niña es hecharla y automáticamente se duerme, él suele necesitar un ratito (15 o 20 minutos) solo con nosotros.
    Lo que creo que debemos saber todas como madres primerizas es que cada niño es un mundo, lo que funciona para uno igual no funciona para otro y tenemos que evitar ser exigentes porque lo único que hace es que terminemos totalmente agotadas.
    A mis niños les encató su paso a la cuna, y ahora andan locos de contentos porque les he pasado a la cama, pero por ejemplo al niño hay que dejarle algo de luz y en cambio a ella plena oscuridad y nada de ruido.
    Mi mayor problema como madre primeriza fué que lo que me servía para uno de ellos era algo inútil para otro.
    Genial la entrada. Un abrazo.

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    1. Me ha encantado leer tu experiencia para dormir a tus dos hijos que difieren totalmente el uno del otro!! Jeje! Yo creo que en realidad todas usamos nuestro propio metodo, en tu caso dos metodos distintos!! Jeje!! Ningun niño es igual, por eso digo lo importante d usar nuestro prpio instinto y observar a nuestro bebe en particular. Ademas, cada bebé tiene su ritmo y hay que respetarlo tanto como podamos. Ay quienes duermen sin tomas nocturnas a temprana edad y hay quienes hasta los 6 o mas meses aun toman.
      Si, a mi me costó unas semanas de la vida de mi nena para darme cuenta de que mi nivel de exigencia estaba acabando conmigo...!
      Las rutinas son importantes, me atrevo a decir muy importantes, pero diempre con cabeza.

      Muchas gracias por tu aportacion con la experiencia de tus peques. Parece que ya nos vamos conociendo. Un abrazo

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  2. yo con la peque también era al principio muy de rutina y de horarios, pero te das cuenta que las cosas no son como lo ponen en las revistas y libros de fácil. También te das cuenta de que no todos lo bebés son iguales y no le puedes implantar un horario estricto cuando nacen, ahora es cuando comienzo yo a ponerle un pequeño horario a peque con las horas pero no estrictamente sino poco a poco y de vez en cuando saliendo de la rutina!

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  3. Claro que sí! Lo importante es seguir un ritmo, nada mas! No es necesario el reloj pero un ritmo constante ayuda bastante y es bueno servirse de él la coherencia es la base! Jeje

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  4. Hola, tengo una bebe de 8 meses, es mi primer bebe y como madre primeriza tengo muchas dudas. No se como hacer para que cuando se despierta en la noche se duerma solita, mi princesa se duerme a las 9 de la noche mas o menos y es muy juiciosa se queda dormida rapido y solita, pero se despierta 2 o 3 veces en la noche y aveces tarda hora y media en volver a dormir. Que puedo hacer?. Gracias

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    1. Necesito más datos para poder ayudarte con más facilidad. Si quieres escribeme a mi mail y lo hablamos: adormirsinllorar@hotmail.com. Un abrazo

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