jueves, 13 de febrero de 2014

El sueño de mi bebe

Hoy os quiero contar mi experiencia con el sueño de mi preciosa bebe de dos meses. 

Antes de nada hay que tener presente que estoy hablando del sueño de un bebe muy pequeño aun. Su forma de dormir puede cambiar con facilidad y sus costumbres pueden ser distintas mañana. A un bebe es inútil etiquetarlo puesto que aun no tiene hábitos establecidos ni costumbres arraigadas aunque podemos preveer su comportamiento segun pasan los días y poco a poco le vamos conociendo.

Júlia parece ser que es un bebe bastante previsible y fácil de leer entre lineas, enseguida que llora o se queja suelo saber que le ocurre (no siempre, lógico) pero no puedo quejarme.
Es una niña muy regular para su corta edad. Con dos meses ya tiene un horario establecido, algo que no ocurrió con su hermana hasta pasados los tres meses (malditas comparaciones). Come cada cuatro horas un bibi considerable (esta gordita) y puede pasarse dos horas despierta tranquilamente y sin protestar, viendo el mundo. Cuando ya lleva más de una hora despierta intento estar alerta a sus señales de cansancio e intento ponerla a dormir en cuanto noto que lo necesita para que no llegue a cansarse tanto como para enfadarse.

Con estos datos yo me guío y doy a mi hija aquello que pienso que pide en cada momento.


SU RUTINA: 
(Ésta es nuestra rutina por el momento, no tiene porque ser la de todo el mundo igual)

9:30h o 10h. Despierta y come
Normalmente se despierta sobre las 9:30 de la mañana y a las 10 más o menos le doy su bibe. Esta despierta un buen rato. La siento en su hamaca mientras hago faena o la tumbo en el sofá conmigo mientras le hablo y nos reímos.

12h o 12:30h. Siesta.
Sobre las 12 o 12:30 empieza a bostezar y a protestar un poco y si le hago fiestas no le intereso en absoluto así que me la llevo a su habitación y empiezo su ritual para las siestas*.

14h o 14:30h. Despierta y come
Se despierta para comer sobre las 14 horas, le doy su bibe y vuelta a empezar. Otra hora y media o dos despierta.

16h o 16:30h. Siesta.
De nuevo estoy atenta a sus señales y cuando veo que es el momento le pongo su chupete y observo su reacción. Se relaja en mis brazos así que empiezo otra vez con el ritual para las siestas*.

18h o 18:30. Despierta y come.
A las 18 horas toma su siguiente bibi.

20h. Siesta cortita.
Sobre las 20 horas la pongo a dormir un ratito de una hora u hora y media como mucho.

21:30. despierta y baño.
A las 21h y media la baño cuando su hermana ya esta en la cama y aquí empieza su ritual de sueño nocturno.

22h. Bibi.
Le doy su último biberón antes de irse a dormir.

Entre 5h y 6: Bibi nocturno.
Lleva ya unas dos semanas que no se despierta en toda la noche hasta las 6 de la mañana. De momento sin siquiera un despertar, pero los despertares suelen aparecer sobre todo entre los 4 y los 6 meses de edad así que no canto victoria.



Así es como lo hacemos si me paso el día en casa, cosa que procuro que ocurra en la medida de lo posible, pues me importa mucho conservar la rutina de mi bebe.
Si salimos intento que sea justo después de alguna toma para que haga su siesta en el porta bebe, que es el único sitio, a parte de la cuna, donde hace bien sus siestas.

La bebe a veces esta dormida cuando yo tengo que llevar a la mayor al cole así que como lo tengo muy muy cerca me cojo el escuchador y la dejo en casa solita. Sí, solita, habéis leído bien. Jeje. Tardo no más de 5 minutos entre ir y venir y solo lo hago por la mañana (que además hace mucho frío). De momento no me ha llorado nunca mientras ha estado sola y espero que nunca ocurra. Jiji. Pero me da mucha penita sacarla de la cama por la mañana con el frío que hace y solo para ir y venir en un momento.

Otro día os cuento nuestra experiencia con el fular (o trapo, como le llama mi marido) que esta siendo todo un éxito. ¡No saco el cochechito ni bendita!


Os cuento los rituales que uso durante el día y por la noche.

RITUAL SUEÑO NOCTURNO:

Como bien he dicho en las rutinas a las 21 horas y media empiezo el ritual de sueño nocturno con el baño. Le encanta bañarse así que me explayo bastante y la dejo chapotear un buen rato en el barreño ese que parece un cubo. Le hago su masajito relajante, el cual funciona a las mil maravillas porque la deja KO y me la llevo para su habitación, apago las luces dejando la del pasillo para poder verme y no meterle el bibi por la oreja y enciendo el aparato de música para que se relaje mientras mama.
Durante esta toma ella se duerme así que la pongo en su cuna dormida o, en muchas ocasiones, semi-dormida y san se acabó. Si esta semi-dormida a esta hora no da problema para acabar de dormirse en su cuna, no se porque. Quizás tiene asumido que es su momento de dormir... no lo se...

No vuelve a despertarse más hasta más o menos entre las 5 o las 6 de la mañana. Y en el caso de que se despierte antes intento volver a dormirla dándole el chupete. Si sigue protestando aun dándole el chupete la cojo y la mezo para volver a dejarla en la cuna y si esto tampoco funciona le doy el bibi.
Hasta hace poco este proceso no lo hacia, se despertaba a las 2 de la mañana o 3 y le daba el bibi directamente, se quedaba dormida mamando y hasta las 6 de la mañana de nuevo pero ha empezado a alargar mucho más últimamente durante la noche y dejo que lo pruebe.
Si se despierta a las 6, le doy su biberón, se queda frita durante la toma y la dejo en su cuna de nuevo hasta la mañana.

Que mi bebe duerma ya 6 horas no significa que deban hacerlo todos ni mucho menos, el factor suerte también influye y mucho en el sueño de nuestros peques.



RITUAL SUEÑO DIURNO:

Le digo que vamos a dormir (algún día lo entenderá, jiji) y me la llevo a su habitación, le enciendo la musiquita y la mezo en mis brazos con la luz tenue del pasillo. Cuando veo que cierra los ojitos la tumbo en su cuna y salgo de la habitación dejándola totalmente a oscuras (le gusta la oscuridad). Me quedo detrás de la puerta.

Normalmente se queda tumbada durante un rato tranquilamente, pero no tarda mucho en empezar a protestar. Si solo hace ruiditos no intervengo pero estoy alerta.
Si empieza a lloriquear entro de nuevo y sigilosamente intento darle el chupete con lo cual se suele calmar. Se lo doy tantas veces como sea necesario siempre que vea que quiere relajarse y dormir. Algunas veces la ayudo un poco meciendole la cuna durante un ratillo o dándole unas palmaditas en la espalda o el culete.
Si se pone nerviosa la saco de la cuna y vuelvo a relajarla en mis brazos para volver a dejarla en su cuna casi dormida y repetir el proceso.
Si después de este siguiente intento no se duerme la vuelvo a coger y la duermo por completo en mis brazos para no correr el riesgo de que se acabe de poner nerviosa y le cueste muchísimo más conciliar el sueño. Lo importante al fin y al cabo es que acabe haciendo su siesta.


He podido darme cuenta de que Júlia es bastante susceptible y no le gusta que la mareen demasiado. Tengo que ser muy sigilosa porque si la muevo demasiado fuerte, o le doy demasiadas veces el chupete o la saco de la cuna para volver a ponerla en repetidas ocasiones se acaba enfadando y es peor, por eso solo hago dos intentos y primero la intento calmar en su cuna.


Durante las siestas tiene algunos despertares y a veces me cuesta bastante volver a dormirla, pero a mi parecer, las siestas son muy importantes así que intento volver a dormirla tantas veces como sea necesario.