lunes, 28 de abril de 2014

Destete nocturno (parte III)

En la entrada anterior sobre destete nocturno os hablaba sobre como prevenir la relación succión-sueño para evitar a la larga infinitos despertares que al final nos acaben llevando a sentir la necesidad de destetar por la noche con la intención de dormir mejor. Podéis leer más aquí.

Debemos diferenciar estos dos conceptos (el destete y el habito de succión para dormir) y para ello os voy a hacer una breve definición de cada uno para que me entendáis:

Para seguir leyendo pincha aquí y dirígete a mi nuevo blog.


martes, 22 de abril de 2014

El colecho y los bandos maternales.

Mi nena, con casi 5 meses de edad ya se duerme totalmente solita en su cuna.

Ya llevaba varios días que solo la mecía durante unos pocos minutos y la dejaba en su cuna medio adormilada. Me daba incluso la sensación de que mis movimientos al mecerla la molestaban más que otra cosa.

En la entrada anterior además, os decía que había pasado por una temporada en la que lloraba bastante antes de dormirse y ese tema quedó solucionado también muy pronto, cuando me dí cuenta de que la estaba poniendo a dormir demasiado temprano. Ahora pasa unas dos horas despierta en vez de una y media y cuando me la llevo para dormir no se opone porque ahora sí tiene sueño.

No hace mucho, después de hacerle su ritual para la siesta la noté muy relajada así que me dije: voy a probar. Y la dejé en su cunita con su chupete y su musiquita y me quedé cerca de ella esperando alguna reacción. No dijo nada. Se quedó en su cunita, la oía cantarse muy flojito hasta que se durmió sin más.
Debo admitir que ni yo me lo esperaba, y pensé que quizás había sido algo puntual, pero a la siguiente siesta volví a repetir y se volvió a dormir. Así llevamos ya unos tres días.

Este ha sido un proceso lento, gradual y paulatino. Mi hija no ha tenido que llorar nunca jamás sola en su cuna. Sencillamente le he dado la oportunidad de experimentar con sus propias habilidades, le he dado la opción de elegir (que no obligar) a dormirse de forma más autónoma si ella quería. Si ella no hubiera querido me lo hubiera hecho saber. Y si algún día no quisiera allí estaré yo para ofrecerle mi ayuda de nuevo.

Si se quiere se puede. No es la opción sencilla, cuesta tiempo y persistencia pero se puede lograr sin necesidad de hacer llorar a nadie si eso es lo que se quiere. Es una opción más que ahí esta, al alcance de cualquiera.

Y si no queremos, porque preferimos dormir con nuestro bebe y esperar a que él mismo decida salir de nuestra cama y se regule de forma totalmente natural también es igual de bueno para nuestro bebe y es una opción igual de válida.

Yo no practico colecho porque no quiero. No lo practico porque crea que es lo más beneficioso para mis hijas o porque crea que así serán niñas con más autonomía o incluso más felices. No. No colecho porque no me apetece. Sin más. Esta es la manera en que hemos decidido dormir en esta familia.

No doy pecho y no colecho, así que esta claro que infrinjo dos normas básicas de la crianza con apego.

Me encanta la crianza natural, me encanta leer vuestras experiencias con la lactancia materna, el colecho y demás. La defiendo en muchos casos.
Son muchas las madres que me hablan sobre como están colechando con sus hijos y aun no lo han aceptado o no lo han asimilado. Yo les intento explicar que compartir cama no es nada malo para nuestro bebe, al contrario. Les explico sobre los múltiples beneficios que aporta el colecho para mamas y bebes y les digo que olviden los prejuicios, pero también les digo que si no les apetece colechar no tienen porque hacerlo. No de forma obligada, no como un sacrificio. Porque existe otra opción también respetuosa con las necesidades del bebe.

Lo que no me gusta a veces es tener que leer u oír comentarios y ofensas de parte de mamas que defienden un estilo de crianza como si de una guerra se tratase.
Jamas toleraré ningún comentario de ninguna madre que ponga en duda la validez de otra madre por cosas tan banales como el sitio donde duermen nuestros hijos.

Creo que ninguna mama en sus cabales desea oír llorar a su bebe, ni desea que sufra. Toda madre quiere a su hijo, le da amor y lo trata con cariño. ¿O me diréis que solo por colechar y despertarse 20 veces durante la noche eres mejor madre?
¿O me diréis que la crianza natural es la única opción buena y verdadera?

¿Cual seria tu consejo si una madre te dice que no duerme por la noche desde hace meses o incluso años ni siquiera colechando? ¿Le dirías que eso es lo que hay, que solo puede esperar y que tiene que sacrificarse, que eso es lo que supone tener un hijo? Es decir: ajo y agua.
Lo siento, yo no soy capaz de decirle eso a ninguna mamá.
Si desea colechar la animo a hacerlo de la mejor forma posible pero si no desea dormir con su bebe le explico como puede hacerlo respetando siempre las necesidades y los tiempos de su bebe.

No me sitúo en ningún bando maternal, ni hablo en mi blog de verdades absolutas. En la variedad esta el gusto y creo en el amor de una madre ya sea que da el pecho o el biberón o duerme con su hijo o por separado.
Y me apartaré de aquellas personas que quieran imponer algo o hablen como si tuvieran en su poder una verdad universal. A mi me gusta debatir y aprender y con personas así no se puede hablar.

El respeto es una cualidad que deberíamos aplicar entre adultos y pequeños.




miércoles, 16 de abril de 2014

El sueño de mi bebe: 4 meses.

Júlia ya tiene más de 4 meses. Esta creciendo que ni me entero. El tiempo me esta pasando muy muy rápido.
Con la mayor recuerdo estos mismos primeros meses con muchas dudas, muchos miedos y la verdad es que con esta segunda maternidad las cosas están siendo muy distintas. Me agobio en muchas ocasiones, pero no sufro como sufrí con Paula, ni tengo miedos de ningún tipo. También influye el hecho de que es una bebe muy tranquita, siempre tiene una sonrisa en la cara para todo el mundo y pocas son las veces que llora sin consuelo.

Sus rutinas siguen siendo muy regulares. Come cada 4 horas igualmente y ahora parece que en algunos bibis tengo que augmentarle la dosis porque se los acababa hasta la última gota. Le hago más y sigue bebiendo así que ale, ¡a comer! Pero de momento no hemos introducido alimento solido y hasta los 6 meses tomará solo leche de fórmula.

SUS SIESTAS:

He estado muy pendiente de las siestas de mi peque. Como os conté en la primera entrada sobre el sueño de mi bebe, Júlia es una niña que puede estar despierta perfectamente dos horas totalmente tranquila, pero estaba empezando a hacer siestas muy cortitas (unos 45 minutos) y empecé a observarla.

La primera vez que lo hizo pensé que seria algo puntual, así que me puse en alerta pero sin darle importancia. Pero volvió a hacerlo en varias ocasiones más.
No parecía estar mala, ni que estuviera incubando algo así que después de varias siestas cortas y después de notar su inquietud con tantos despertares opté por poner un poco de mi parte y ayudarla a volver a regularse. Quería alargarle las siestas.

Se dormía y en unos 40 o 45 minutos notaba que protestaba y se movía, me ponía a su lado, le daba el chupete de nuevo y la calmaba desde la cuna. En algunas ocasiones con eso bastaba pero en otras acababa despertándose del todo y tenia que cogerla y dormirla de nuevo. Esta segunda parte ya costaba mucho más porque al haber dormido y estar relativamente descansada le costaba el doble conciliar el sueño así que lo intentaba durante un ratito y si veía que no podía ser abandonaba la misión para no ponerla nerviosa y a volver a intentarlo para la siguiente siesta.
Así estuve más o menos una semanita o 10 días.

Conseguí que alargara sus siestas y ahora en la gran mayoría de ellas duerme dos horas seguidas sin despertar. En alguna de ellas puede que despierte, pero son días puntuales.

Para dormirla he de admitir que esta pasando por una etapa en la que me cuesta ayudarla a conciliar el sueño para las siestas. Tuvo unos días en que se dormía casi completamente solita en su cuna pero ahora a vuelto a necesitar más de mi ayuda (que evidentemente no le voy a negar jamás) y hemos vuelto un poco como a retroceder, por así decirlo. Pero eso es lo que ocurre precisamente cuando tienes un bebe, te van haciendo cambios y tu tienes que ir amoldandote a sus necesidades constantemente.
Así que estoy en proceso de observación, intentando averiguar porque le cuesta tanto rato dormirse. Quizás necesita estar más de una hora y media despierta, o quizás es todo lo contrario... Tendré que probar a ponerla unos minutos más tarde a dormir y ver su reacción.
La observación es la clave.

POR LA NOCHE:

Por las noches ya casi ha dejado de tomar su bibi. Hay noches que lo necesita y noches que no. Se suele despertar siempre a las 10 de la mañana así que duerme 12 horas.
Normalmente se despierta entre una y tres veces. Le doy su chupete y la calmo un poquito y se vuelve a dormir sin grandes problemas y si no es así doy por sentado que tiene hambre y le doy su bibi de 120ml.

ENVOLVERLA:

Empecé a envolverla justo pocos días después de escribir la primera entrada sobre el sueño de mi bebe y quiero recomendarlo con gran ímpetu ahora con conocimiento de causa pues ha sido de una gran ayuda para lograr relajar a mi nena.
Si lo probáis contadme como os ha ido. Podéis leer más sobre envolver al bebe en esta entrada.



viernes, 11 de abril de 2014

Destete nocturno (parte II)

PREVENIR LA NECESIDAD DEL DESTETE:

La necesidad de destetar por la noche viene reñida a nuestro cansancio arrastrado durante meses.

Nuestro bebe no tiene ninguna necesidad de ser destetado, probablemente duerme de maravilla haciendo sus 20 chupetones nocturnos a diario. Los que tenemos un problema somos nosotros, que nos cuesta dormir decentemente y estamos llegando a un límite emocional y físico importante. La falta de sueño provoca mucho estrés, mucho desánimo y mucha irritabilidad. Querer mejorar las noches es muy humano y no tiene que ser un suplicio para nuestro bebe si lo hacemos de la manera correcta.

Pero debemos saber que en muchos casos (no todos) evitar sentir la necesidad de destetar por la noche a largo plazo se puede lograr con unas simples pautas que podemos poner en práctica desde bien chiquititos y que pueden prevenir los suficientes despertares como para llegar a dormir de una forma más o menos aceptable. Tan aceptable que podamos llegar a no pensar en destetes hasta pasados muchos meses.


LA RELACIÓN PECHO-SUEÑO

Los bebes aprenden a base de relacionar conceptos. Ven una cuchara y saben que van a comer, escuchan la melodía de antes del sueño y saben que tienen que dormir.
Si les dormimos siempre siempre siempre al pecho de forma rutinaria acabarán relacionando el pecho con el dormir y necesitarán mamar cada vez que pasen de una fase a la otra del sueño porque es así como han aprendido que deben dormirse.
Para el bebe no es malo, de hecho, el pecho induce al sueño, les relaja y realmente nos ayuda a la hora de calmarles y ayudarles a dormir.. Pero puede resultar realmente agotador para la madre si durante meses esta relación permanece en el tiempo, puesto que los despertares casi con total seguridad incrementarán en vez de reducirse.

Tampoco es necesario prescindir totalmente de esta preciada herramienta que la naturaleza a puesto sabiamente a nuestro alcance. Además estas relaciones no las aprenden de la noche a la mañana y tampoco lo aprenden porque un día lo hagamos, no es necesario ser extremistas.

Nuestro bebe recién nacido se relajará mientras mama y se adormecerá en nuestro pecho y para nosotras será un gran aliado y un alivio saber que es tan fácil calmar a nuestro bebe.

EVITAR LA RELACIÓN PECHO-SUEÑO

Evitar este hábito a la hora de dormir a un bebe no es tan complicado, nuestro bebe no tiene porque sufrir y tampoco tenemos que obsesionarnos. Estamos estableciendo una base, no tiene que salir bien a la primera ni siempre, y tampoco dormiremos del tirón desde el primer día solo porque lo pongamos en práctica. Nuestro bebe necesitarà comer y necesitara de nuestro pecho mucho tiempo. Es una base para ver resultados a largo plazo y prevenir infinitos despertares a la larga.
Además es importante ser cautelosos y no obsesionarnos demasiado, no hay que ser exigentes ni forzar algo a una edad demasiado temprana. Evitar que un recién nacido se duerma en el pecho puede resultar una misión imposible y una tarea frustrante para nosotros. Los bebes recién nacidos se suelen dormir al pecho o al biberón con mucha frecuencia. Esto es normal porque cuando son muy pequeños duermen mucho y comen poco pero seguido.

La decisión: 

Evitar esta relación (pecho-sueño) es algo que también debemos valorar nosotros como padres, debemos tomar nuestras propias decisiones según lo que sabemos.

¿cuando empezar? 

Con dos mesecitos más o menos (dato personal) yo creo que ya podemos empezar a poner en practica el truquito. Probablemente ya no nos duelen los pezones, el bebe ya se engancha fácilmente al pezón y nosotras ya producimos leche adecuadamente a la edad del pequeño. Nuestro bebe ya pasa más ratos despierto. Ya hemos pasado lo más complicado (por decirlo así) y podemos dedicarnos a más cositas. Tenemos la mente más despejada y estamos más seguras de nosotras mismas. No debemos pedirnos demasiado. Por eso creo que es mejor darnos un tiempo y habituarnos primero a la nueva vida. Si creemos que podemos empezar antes pues adelante.

¿como?

Quizás nuestro bebe ha hecho una buena toma hace 10 minutos pero poco después reclama el pecho de nuevo, esta vez por una razón distinta: Tiene sueño.

Intentaremos siempre estar bien seguros de lo que el bebe demanda. Si es hambre le daremos pecho y que tome su buena toma. Es importante observar a nuestro bebe e intentar captar sus señales para atender correctamente sus necesidades reales.

Intentaremos no solucionarlo todo del mismo modo. Si tiene sueño le ponemos a dormir, si tiene hambre le ponemos al pecho, si esta sobre-excitado lo apartamos del escenario, si tiene el pañal sucio se lo cambiamos etc...

Si tiene sueño le haremos el ritual  antes del sueño que habéis establecido (bajamos luces, cantamos o ponemos música, le decimos que va a dormir la siesta... por ejemplo), y si vuestro pequeño necesita del pecho para relajarse se lo ofreceréis, pero cuando veáis que el pequeño se relaja, su respiración se ralentiza o empieza a abrir y cerrar los ojos le retirareis el pecho y lo sustituiréis por unas palmaditas, un ssshhh, una caricia (lo que creáis que funciona con vuestro peque) y le dejareis en la cama casi dormido. Si protesta intentareis calmarle primero desde la cuna o la cama familiar y si no es posible le volveréis a dar pecho )si es con eso con lo que creéis que se calmará) y luego repetiréis el proceso.

No os desaniméis si no sale a la primera, repito. Es a base de repetir las cosas que vuestro bebe aprenderá. La clave esta en la constancia, en seguir intentando. Habrá un día que funcione y otro no. No pasa nada, es normal. Solo hay que seguir probando.

Poco a poco, a medida que va creciendo podremos pedirle un pelín más de independencia a la hora de conciliar el sueño. Podremos dejarle cada vez un pelín más despierto en la cuna.

Conclusión:

Con esta pequeña técnica es posible que no sintamos la necesidad de destetar por la noche pasados los meses porque posiblemente sea mucho más llevadero. No son lo mismo 4 o 5 despertares que 20 por tetadas continuas.